sábado, 14 de abril de 2012

Un famoso poema de Zorrilla en su primer borrador


La triste Inés

Como de Flandes no volvía
Diego, que a Flandes partió
Inés en llanto rompió
Porque nadie la entretenía
Todas las tardes iba
después de traspuesto el sol,
a la despensa de la esquina,
y entre trago y trago pedía
la vuelta del español,
y el español no volvía.
(De Flandes jamás volvería,
la bella Inés no sabía
que Diego en verdad estaba
en un burdel de Sevilla.)
Pocas noches pasaron
Antes de que la bella Inés
con llorosa languidez,
a Dios rezando pidiera
la vuelta de un español cualquiera.
Frente al pobre almacenero
Dejaba ella oír sus ruegos
que éste resignado oía
pues no era español sino griego.
Volvió pues Diego de Sevilla
y halló a la pobre niña entretenida
con unos quinientos españoles
que de la guerra volvían.
(Ante tan mayúsculo interés
por su lánguida prometida
Diego juzgó muy bien
que sin Flandes nada perdía.)
Y esta historia sólo la llora
un pobre almacenero griego
viendo la bodega vacía
que su casto amor recibió por premio.