viernes, 16 de noviembre de 2012

La chica que sellaba los libros

Ayer me dormí pensando en ustedes.Un rato antes de dormir había estado intentando hacer un nuevo post, y entonces vi, gracias a mi contador de visitas, que tenía una silenciosa compañía...
Spain,1 online, 2. Dice el contador.
Pensaba que tantas veces compartí mis poemas, el fruto más delicado, tal vez el más hermoso, que pueda dar la savia de un autor ( creo que los escritores tenemos que poder realizar la alquimia de volver la sangre en savia, lo creo profundamente).De mi herencia italiana recibí a Virgilio, a Dante y al Tasso, este último, sobre todo, con sus fantasías dignas de sagas contemporáneas, me enamoró para siempre de la belleza...
Escucho a mis colegas cosas increíbles " la poesía es difícl" " no quiero caer en la metáfora"...
Caer en la metafora. Hablan mucho de técnica.   la técnica de esa clase sale barata en cualquier taller, ascender, porque  difícil, a poder hacer una metáfora, bueno, no hay nada más triste qe el escritor que leyó a los autores clásicos en vano. La metáfora es corazón de las emociones, capaz de hacer que entendamos ahora una tragedia escrita quinientos años atrás.
Me alegra comprobar cada tanto que mi poesía no es difícil. Lo dicen ustedes navegando en silencio, por estas aguas amigas...(quiero profundamente ser su amiga )Tal vez, ya que tanta veces se desconfió del poder de comunicación que puede tener un autor cuando conoce las armas de la metáfora, la ironía, los recursos bien empleados, es que estamos acá ahora,en esta charla...no hay un editor intermediario entre ustedes y yo...
El tren de la Historia está pasando ahora...Pasa y deja una estela de polvo y piedras...Mientras las librerás se saturan de papel de una manera casi escandalosa, muchos ya estamos acostumbrados a leer en pantalla...Mi hijo Ger, sin ir más lejos, hace tres días que lee, sentado en una silla frente a la notebook y concentradísimo, el tomo aún no editado en papel que circula online de una conocida saga.Los dos tiempos conviven sin problemas: yo comienzo mi descanso leyendo una abultada biografía en papel de Alejandro Dumas.
Encuentro una historia más que interesante. Dumas no tenía ni un ápice de monacal intelectualidad: (esa piel gris, esas seriedad, ese falsamente confiable descuido en el vestir de los seres superiores)Incluso en sus memorias, (una posesión de mi biblioteca que le debo al amor de mi compañero), Alejandro habla, y mucho, de su trabajo de oficinista, y cualquier escritor sabe que de las dificultades de la vida, surgen las grandes historias. Mientras otros duermen y se divierten, como le dice a su indigado jefe cuando le reprocha su actividad liteara, Alejandro lee y estudia historia para ser escritor.

Me recuerda mi juventud. La "modelito", palabra detestable, que muchos querían ver en mí escribía hasta las cuatro de la mañana y se despertaba a las siete y media, para viajar una hora y media en el transporte público a las oficinas de la biblioteca nacional dónde sellaba libros. Cada tanto leía alguno. Y la jefa bibliotecaría, con voz de trueno, me sacudía con su grito. NO TE PAGAN POR LEER.
También, a veces, NO TE PAGAN POR ESCRIBIR!!!!!Y los "compañeros". La Cátedra de Sellado uno y dos" decía uno. Borges, se burlaba otro.Mientras, la jefa envió la biblioteca donada por Jorge Luis Borges, que yo había logrado con esfuerzo reunir en un listado, a pudrirse dispersa en el depósito. Para qué le pagarían a ella, verdad. ( La colección se recuperó durante la actual gestión de Horacio Gonzalez)
Una de esas noches, en 1998, en la cocina de mi casa, oyendo el canto del zorzal, de madrugada escribí algunas piezas de este blog, Definicion del escritor maldito ( y tuve que tolerar a un indignado médico mexicano que me dijo que él trabajaba de verdad, no como yo, la burguesa en el jardín), EL ARTE DE HACERSE DESPEDIR ( y juro que leer, es lo mejor para hacerse despedir, por varias razones, el individuo concentrado en la lectura es más individual que nunca y la empresa, la jeraquía, el estado, no lo toleran)....

Anoche , como decía, pensaba en esas barcas silenciosas que a distintas horas encuentro aquí, en estas aguas..Nos hacemos compañía ya desde hace tiempo...las cosas que juntos hemos logrado, valen, para esta autora, más que el mejor adelanto que me pueda ofrecer una editorial...desde mi primer post en el 2007, cuando lo reenvié a siete amigos, el blog crece...

Con este blog aprendí que ningún recurso es desdeñable.La idea de trabajar con mi imagen nunca me atrajo, sin embargo, usar esa extraña fotogenia por la que antes no me interesé en la creación de mi sosías Paulette, mi otra yo bloguera que se divierte sin pudor, me hizo crecer como autora y como persona. Conocí fotógrafos y fotógrafas talentosos cuya mirada tras la lente yo tenía que interpretar, y les aseguro que eso no es tan fácil, así que la expresión "modelito", se puede ir desterrando del vocabulario.También descubrí que el universo literario es mucho más pacato y banal de lo que parece.

Estas disgresiones acompañan mi intención de hacer un cambio en el blog...todavía no sé cual...
No lo sé.Mientras descanso  tras terminar de escrbir mi segunda novela, Rebeca, podemos pensarlo juntos...

jueves, 8 de noviembre de 2012

Dale un corazón de seda

En un hogar pobre de campesinos nació una pequeña niña y no diremos dónde porque no importa mucho. Los padres eran tan pobres que no tenían nada para darle. La miraban tomados de la mano, con lágrimas en los ojos.
Vendrían las hadas que dan dones a todas las niñas desde que el mundo es mundo. Pero como la niña era muy pobre, pequeña y fea, eso era un simple trámite, por lo cual los padres suspiraron aliviados. Vendrían sólo las hadas buenas, tal vez viniera una sola, apurada, mirando el reloj. El hada maléfica sólo se dignaba ir a grandes palacios, a mansiones de estrellas de cine, maldecía a las hijas de los reyes. Asi que sabían que su hija, al menos, no tendría ningún don maldito. Sólo esperaban que las apuradas hadas, como asistentes sociales del destino, le dieran aunque fuera un don a su hija que le permitiera sobrevivir.
Ella dormía en la cuna. Cada tanto un leve suspiro inquietaba a la madre. Instintivamente, quería darle leche de su cuerpo, pero estaban esperando la visita de las hadas.
Tocaron la puerta. El hombre abrió.
Eran dos mujeres con trajes de ejecutivas arrugados y largo pelo rubio. Sus ojos eran muy verdes y brillaban por igual. Llevaban sendas carpetas. Se detuvieron en el umbral para hacer cada una una cruz con sus lapiceras en las recién abiertas planillas
—¿Cómo se llama la niña? -preguntaron a coro
—No tiene nombre aún.
—¿Y en qué están pensando? Póngale un nombre. Me lo exige la planilla—dijo un hada.
—Ada —dijo la madre.
—Ana —exclamó el padre.
—Ada Ana —repitieron a coro las hadas mientras escribían los dos nombres—. Bien, vamos a verla.
—¿Cuáles son sus ingresos? —preguntó una. Las dos hadas eran indistingibles.
—Soy jornalero, asi que gano un poco de dinero.
—¿Pero puede mandarla a la escuela pública?
—Creo que si.
—"Creo" me suena mal. Va a mandarla a la escuela —dijo una de las hadas— Bien, su única oportunidad es el estudio.
Se acercó a la cuna, sacó una varita mágica de su carpeta y dijo:
—Ada Ana, tendrás una gran memoria. Memorizarás todas las letras y sonidos. Nada que leas u oigas se te borrara de la mente.
—Y ahora yo —dijo la otra.
—Ada Ana. Entenderás el lenguaje de la música y sabrás de melodías.
—Bueno —repuso mirando al padre—. Uno de los dones es para disfrutar. Sino para qué vivimos y nos alimentamos. No todo en la vida es trabajo.
Y entonces se abrió la puerta. Lentamente, chirriando sobre los goznes. Todos se sobresaltaron al ver a una gran señora, de larga cabellera azabache, con brillantes ojos negros, alta, con un traje rojo y la varita de oro en la mano. No llevaba ninguna carpeta.
—El hada maléfica... —murmuró la madre. Instintivamente quiso cubrir a su hija.
—Cálmese —dijo un hada rubia—. A veces ocurre, pero muy raras veces. Está de licencia casi todo el año ¿verdad?
El Hada Maléfica se acercó a la cuna de la niña.
—Vengo cuando es preciso. Esta niña será hermosa. Tú le diste memoria y tú le diste gusto por la música. ¿Qué puedo darle yo? Creo que ya lo sé. De hecho, lo sé porque no vine por azar. Sé lo que necesita.
Se acercó a la cuna con su varita de oro, tocó con ella la frente de la niña y dijo:
—Ada Ana: te doy un corazón de seda que se rasgue sólo con un beso, sólo con la promesa de un beso, sólo con el sueño de un beso.
-Será poeta —dijo el Hada Maléfica a las otras dos hadas.
Luego habló a los padres con sus labios de sangre.
—Lo malo es sólo un poco malo, ¿saben? Hada significa fata, destino en una antigua lengua. Yo sólo cumplo órdenes. Será poeta —repitió el Hada Maléfica.
Desaparecieron las tres hadas y la casa quedó a oscuras. Y Ada Ana lloró suavemente.